lunes, 30 de septiembre de 2019

domingo, 29 de septiembre de 2019

CROSSOVER

DEL CUENTO ALMENDRITA POR HANS CHRISTIAN ANDERSEN Y LA NOVELA BERNADETTE POR CASSAREL



      LA FLOR QUE FUE BENDECIDA
           Hubo una vez una mujer llamada Bernadette que deseaba tener una hija, aunque no quería tener una hija del tamaño de las demás, si no que la quería del tamaño de un pulgar. Durante mucho tiempo busco a brujas que pudieran cumplir su pedido, sin embargo, todas le decían que era imposible o simplemente cobraban mucho dinero.
       Estaba a punto de resignarse hasta que un día que ella daba su paseo habitual comenzó a llover lo que la obligo a meterse dentro de una cueva que se encontraba cerca, en ella se resguardo de la fría lluvia que tenía aspecto de querer parar pronto.
       Decidió caminar hacia el fondo de la cueva en busca de calor, pero lo que encontró fue a una mujer de aspecto divino con la piel tan blanca como la porcelana flotando frente a ella. Aquella mujer la miraba desde arriba con una mirada penetrante, como si con una sola mirada pudiera saber sus deseos y anhelos.
      Antes de que Bernadette pudiera pronunciar palabra, aquella mujer hablo con una voz grave, pero a la vez delicada:
-  Mi nombre no es de relevancia, pero he escuchado que buscas tener una hija pequeña. Es por eso qué estoy aquí. Lo único que necesitas hacer el plantar esta semilla y volver aquí cada tres días para poder regarla con agua bendita.
      Entonces aquella mujer le extendió la mano, en ella se encontraba una semilla. Bernadette con un poco de recelo tomo la semilla y la acerco a su rostro, no parecía mas que una semilla común y corriente, pero al pensar en la posibilidad de tener una hija la convenció de aceptarla.
      Cuando alzo la vista la mujer ya había desaparecido, y solo quedaba la semilla como prueba de que aquello no había sido un sueño. Entonces Bernadette se percato de que ya no escuchaba el sonido de las gotas de lluvia rompiéndose contra el sueño, cuando asomo la cabeza se dio cuenta que el cielo estaba completamente despejado como si aquella lluvia solo hubiera sido un pretexto para que ella se adentrara en la cueva.
      Fue obra del destino. Decidió Bernadette y así se fue feliz a casa con semilla en mano ilusionada con la idea de por fin tener a su tan anhelada hija.
      En cuanto llegó a casa planto la semilla y aunque al principio no paso nada pronto pudo ver como el tallo de una flor con un capullo en la cima de este.
      De alguna u otra manera el rumor de que Bernadette había visto a “Una mujer que le otorgo una semilla mágica” se expandió de la noche a la mañana. Pronto todo el pueblo la evitaba o al contrario la buscaba para poder burlarse ella, pero ni siquiera esas burlas pudo evitar que Bernadette volviera a la cueva cuando se hubieron cumplido los tres días.
      Llego a aquella cueva segura de que encontraría a aquella mujer, y en efecto, minutos después de la llegada de Bernadette la mujer hizo acto de presencia. Entre sus manos cargaba una jarra que contenía lo que Bernadette intuía, era el agua bendita.
      La mujer en silencio se acerco a Bernadette, ella a su vez coloco la maceta donde se encontraba la planta, la mujer prosiguió a echarle solo un poco de agua bendita. Y así como rápido apareció se fue, no sin ante decir.
- No olvides volver dentro de tres días, después de regarla tendrás a tu hija.
       Cuando Bernadette salía de la cueva se encontró a dos mujeres que la miraban entre asustadas pero emocionadas, una de ellas se le acerco y le tomo una mano y emocionada le comento.
- Lo hemos visto todo.
      Bernadette no supo cómo responder a eso, por lo que conmocionada se alejó de aquellas mujeres, mientras escuchaba como la llamaban ella siguió andando sin mirar atrás.
      Cuando llego a su casa acomodo la maceta frente a ella y durante horas se la paso observándola imaginando como sería su hija.
      Tres días después Bernadette junto a la señora fueron a la cueva, cuando llegó la mujer ya se encontraba esperando a Bernadette con la misma jarra llena de agua, nuevamente rego la flor y desapareció y ella volvió a casa.
      Luego de unas horas el capullo comenzó a abrirse, ante esto Bernadette no podía hacer mas que pasearse por el cuarto a la espera de la que sería su hija. Minutos después el capullo paso a ser una preciosa flor y en el medio de ella se encontraba una niña tan pequeña como una almendra así que decidió llamarla Almendrita.
      Los días siguientes fueron los mejores de su vida, con la cascara de una nuez le hizo una cuna y la tapaba con una hoja. Lo que mas disfrutaba hacer era navegar en una jarra llena de agua encima de una hoja y así continuaron los días, hasta que una fatídica noche Almendrita desapareció.
      Durante horas la busco, pero nunca la encontró. Con el corazón destrozado corrió hacia la cueva en busca de la mujer para que la ayudara a encontrarla o si ya no quedaba otra opción le diera otra semilla; pero no la encontró.
      Por más que grito su nombre la mujer no apareció, pero lo que si encontró fue una flor al final de la cueva, ilusionada corrió hacia ella, pero al cercarse se percato que era una simple flor, aunque realmente bella.
      Fueron días, semanas e incluso años en los que Bernadette fue a aquella cueva; pero siempre en vano, pues aquella mujer jamás volvió a aparecer. Bernadette no tuvo más remedio que aceptar que su hija había desaparecido para no volver jamás, lo único que tenía de consuelo era la flor que estuvo junto a ella hasta el último aliento de Bernadette.

LEYENDA

LA CUIDADORA DE GATOS

      La leyenda cuenta la historia de una señora que vivía en Mérida, Timucuy por los años de 1840, la historia cuenta que una señora llamada María. Ella era alguien que a pesar de tener sus años aún quedaban señales de la que alguna vez fue una cara hermosa, aunque nunca de nunca se casó ella era realmente feliz, era persona dulce que solía darles de comer a los gatos callejeros y cuidaba de ellos, era querida por muchos, pero odiada por algunas personas ya que pensaban que por culpa de ella había tantos gatos que tendían a meterse en las casas de las demás personas.
   Un día todos los gatos callejeros se encontraban colgando en los árboles que se encontraban frente a la iglesia, los troncos de los arboles se encontraban manchados de sangre.
     La señora María hizo tremendo coraje que termino muriendo a causa de un infarto, las personas del pueblo se sintieron mal por aquella pobre señora que durante mucho tiempo intentaron buscar al culpable de aquella atrocidad, pero al no encontrarlo poco a poco la gente fue desistiendo.
     Los años siguieron pasando y el pueblo de Timucuy regreso a su vida normal dejando aquello atrás, en el olvido.
     Cuando se cumplían cinco años desde la muerte María los gatos que se encontraban en la calle y las personas que maltrataban a estos fueron desaparecieron, al principio no le tomo importancia ya que creían que la gente simplemente se había mudado y los gatos ni si quiera les importaban.
    No fue sino hasta que una persona en particular desapareció que comenzaron a sospechar que aquello se podía tratar del espíritu de la señora María que buscaba venganza por lo sucedido hace cinco años.
        La persona en cuestión se llamaba Margarita, una mujer amargada que siempre solía gritarle a la gente que se paraba cerca de su casa, una mujer con la que era común ver pelear a la señora María debido al tema de los gatos debido a que lo gatos siempre se estaban metiendo en su casa lo que la molestaba. De hecho, esa señora era la principal sospechosa de la masacre de aquellos pobres gatos.
          Fue entonces que la policía comenzó a buscar a las personas desaparecidas durante día y noche, hasta que decidieron buscar dentro de la que era la casa de María.
Nunca se hubieran podido esperar lo que había dentro, dentro de la casa se encontraban al menos 70 gatos, pero lo que más sorprendió a las personas fue percatarse de que los gatos se encontraban en perfecto estado y como si alguien en las últimas horas los hubiera alimentado y bañado.
       Pero lo que nunca encontraron fueron a las personas desaparecidas, salvo a Margarita que un día amaneció colgada en la de su casa como si se hubiera suicidado, aunque las marcas de rasguños en todo su cuerpo decían lo contrario.
Aunque el pueblo quedo muy conmocionado con aquello decidieron hacer una misa para orar por todas aquellas personas y las almas de las señoras María y Margarita para que puedan descansar en paz.
     Después de la misa dejaron de desaparecer gente y los gatos que se encontraban dentro de la casa fueron liberados, pero cada cierto tiempo todos los gatos volvían a la casa y se paraban en la puerta a maullar, como si estuvieran pidiendo por el regreso de la única persona que los había querido, cuidado y defendido.
      Incluso hoy en día hay gente que dice ver al espíritu de María caminar en la madrugada siempre acompañada de muchos gatos, y hay otros que dicen verla alimentando a los gatos y acariciándoles, aunque hay mucha gente que no cree en la leyenda es seguro que decir que nadie en aquel pueblo volvió a maltratar a algún gato.

sábado, 28 de septiembre de 2019

MITO


Inicio de la guerra entre géneros
El feminismo fue creado a partir de una diferencia de una diferencia de pensamientos cuando todos los seres buscaban quien les gobernará, entre todos los masculinos se reunieron para llevar a cabo la elección, sin siquiera tomar en cuenta la opinión de las femeninas, luego de días al fin se había decidido por una bestia, mitad humano y mitad cabra, con mal temperamento que ponía a cualquier criatura mas pequeña que él con la piel de gallina, ninguna de las femeninas estaba de acuerdo con la decisión tomada, pero por miedo a esa temible bestia  de evidente fuerza superior, decidieron quedarse calladas.

Y así durante mucho tiempo las femeninas vivieron como esclavas bajo las ordenes de aquella horrible bestia las trataba como basura que podía reemplazar en cualquier momento siempre que le quisiera. Todas las femeninas ya estaban hartas de aquel trato, pero ninguna de ellas se atrevía a levantar la voz por miedo a las consecuencias.
Finalmente fueron las hadas, que eran las únicas criaturas a las que nadie se atrevía a tocarles, se hartaron de ver como trataban a sus compañeras, además vanidosas como son, no querían y no podían aceptar que una criatura tan apestosa y de negro corazón sea su gobernante, por lo que decidieron reunirse al anochecer en un bosque al que se había prohibido entrar debido a la existencia de criaturas sin descubrir de origen y nombre desconocido. Aquel bosque era aterrador, oscuro sin alguna criatura a la vista, pero si ponías la suficiente atención se decía que podías escuchar la respiración de todas las criaturas al acecho de una presa despistada.
Todas las hadas reunieron sus poderes para crear un ser que fuera de una altura mediana, de aspecto delicado, y olor que volvería loco a cualquiera, tuviera suficiente poder para conseguir vencer a la criatura. A aquella creación decidieron llamarla, mujer.
Al día siguiente decidieron llevar a aquella hermosa criatura ante que aquella bestia a la que las hadas decidieron referirse de manera despectiva como hombre, como una opción como gobernante, ya que no estaban felices con él. Aquello no hizo feliz al “Hombre”, enojado se dirigió hacia las hadas, pero la “Mujer” se entrometió lo que causo que la pelea que años después se retomaría, comenzará.
 Al principio ambos dieron todo se sí para poder vencer a su contrario, uno para poder seguir a cargo de aquel reino y poder vengarse de las hadas por aquella “traición” por otro lado, ella peleaba para poder librar a sus compañeras de aquella terrible bestia.
La batalla duro días y justo cuando el hombre parecía a punto de rendirse, un dios de aspecto idéntico aquella bestia, pero en lugar ser mitad cabra se parecía más a un león al que los años le habían pasado encima de mala gana, compartía aquellos pensamientos con él sobre la inutilidad de las femeninas.
Aquel dios se metió en la pelea arremetiendo contra ella, clavándole una lanza que tenía la punta cubierta de pétalos de rosa bañados en veneno en el pecho. Rápidamente el veneno tomo posesión de su cuerpo dejándolo inerte y poco a poco su cuerpo fue desintegrándose.

Todas las femeninas conmovidas y molestas con aquellos masculinos juraron sobre los restos de la mujer siempre defender a las mujeres de aquellas bestias a las que años después se les llamo de manera definitiva: hombres.

FANFICTION

Del cuento Almendrita por Hans Christian Andersen


EL DÍA QUE LA PRIMAVERA VUELVA

   
       Era un día de primavera en el reino de las flores, se podía respirar el hipnótico aroma de las flores y la calidez del sol cuando hacia contacto con la piel. El rey se encontraba fuera y almendrita descansaba sobre una flor mientras tomaba el sol, cuando de pronto vio que todas las criaturas volaban despavoridas mientras gritaban.
- ¡Un gigante!
      Cuando ella se asomó almendrita pudo vislumbrar a alguien que ni en un millón de años pensó que podría volver a ver. Se trataba de su madre.
     Ambas hicieron contacto visual y entre lágrimas corrieron a su encuentro. Se abrazaron, rieron y lloraron por igual. Fueron en busca de un lugar fresco bajo un árbol para ponerse al día de lo que había pasado en los dos últimos años. y así pasaron largas horas hasta que el rey llegó.
Almendrita se encontraba entusiasmada y a la vez asustada de presentarle su esposo a su madre por miedo a su reacción.
- Madre, este es mi esposo. El rey de las flores.
      Su madre a su vez se encontraba sorprendida de aquel suceso, puesto que pensaba que almendrita aun era muy joven para casarse y no tardo en dejar ver su desaprobación.
- Pero hija, ¿Estás tu completamente segura de esto? Aun eres muy joven y aun te falta conocer más gente.
      El rey entendió las preocupaciones de la madre de su querida esposa. Por la que se la llevó a parte para poder hablar.
- Entiendo que esté preocupada, almendrita me ha hablado mucho de usted y se que debe ser difícil para usted, después de todo no ha visto a su hija por dos años.
- Y ahora me encuentro que se ha casado a pesar de ser tan joven. Comentó la madre, casi como una acusación.
- Pero yo le puedo asegurar que yo y todo el reino amamos a su hija y haríamos cualquier cosa para protegerla.
      La madre, casi ablandada por aquellas palabras se permitió pensar en aquello un poco. Al fin y al cabo, que tipo de madre sería si no permito que mi hija sea feliz al lado de la persona que ama. Pensó completamente decidida, aunque un poco triste al pensar en tener que volver a separarse de su querida hija.
      El corazón agitado del rey preocupado por que se llevan a su amada esposa lejos de él, solo se pudo tranquilizar al ver la sonrisa que la madre de aquella le concedía, aunque en ella pudo notar un poco de tristeza y sintió un poco culpable.
        Juntos volvieron a lado de almendrita que se encontraba igual que su esposo minutos atrás, pero entonces sintió las manos de su madre que la sostenían por sus pequeños hombros y dijo en voz baja para que solo ella pudiera escucharlo.
- Felicidades, espero que seas feliz.
Almendrita puso sentir entonces que su corazón latía más lento, aunque algo en las palabras de su madre le dejaron un sabor agrió pues sonaban a despedida. El rey conmovido hasta los huesos por aquella emotiva escena frente él decidió intervenir.
- Por mí, y claro solo si usted acepta, podrá venir a visitar a su hija cada primavera cuando todos los capullos se hallan abierto.
     Tanto almendrita como su madre abrazaron al rey en forma de agradecimiento. Después de unas cálidas palabras intercambiadas entre los tres la madre decidió partir de regreso a casa junto con la promesa de volver la siguiente primavera para visitar a su hija y a su yerno, y aunque nadie lo sabía todavía a su primer nieto.


ACCIÓN POÉTICA



 Si te rindes, ¿Qué podrías esperar del futuro?


Acción poética
valeria 2D