sábado, 28 de septiembre de 2019

MITO


Inicio de la guerra entre géneros
El feminismo fue creado a partir de una diferencia de una diferencia de pensamientos cuando todos los seres buscaban quien les gobernará, entre todos los masculinos se reunieron para llevar a cabo la elección, sin siquiera tomar en cuenta la opinión de las femeninas, luego de días al fin se había decidido por una bestia, mitad humano y mitad cabra, con mal temperamento que ponía a cualquier criatura mas pequeña que él con la piel de gallina, ninguna de las femeninas estaba de acuerdo con la decisión tomada, pero por miedo a esa temible bestia  de evidente fuerza superior, decidieron quedarse calladas.

Y así durante mucho tiempo las femeninas vivieron como esclavas bajo las ordenes de aquella horrible bestia las trataba como basura que podía reemplazar en cualquier momento siempre que le quisiera. Todas las femeninas ya estaban hartas de aquel trato, pero ninguna de ellas se atrevía a levantar la voz por miedo a las consecuencias.
Finalmente fueron las hadas, que eran las únicas criaturas a las que nadie se atrevía a tocarles, se hartaron de ver como trataban a sus compañeras, además vanidosas como son, no querían y no podían aceptar que una criatura tan apestosa y de negro corazón sea su gobernante, por lo que decidieron reunirse al anochecer en un bosque al que se había prohibido entrar debido a la existencia de criaturas sin descubrir de origen y nombre desconocido. Aquel bosque era aterrador, oscuro sin alguna criatura a la vista, pero si ponías la suficiente atención se decía que podías escuchar la respiración de todas las criaturas al acecho de una presa despistada.
Todas las hadas reunieron sus poderes para crear un ser que fuera de una altura mediana, de aspecto delicado, y olor que volvería loco a cualquiera, tuviera suficiente poder para conseguir vencer a la criatura. A aquella creación decidieron llamarla, mujer.
Al día siguiente decidieron llevar a aquella hermosa criatura ante que aquella bestia a la que las hadas decidieron referirse de manera despectiva como hombre, como una opción como gobernante, ya que no estaban felices con él. Aquello no hizo feliz al “Hombre”, enojado se dirigió hacia las hadas, pero la “Mujer” se entrometió lo que causo que la pelea que años después se retomaría, comenzará.
 Al principio ambos dieron todo se sí para poder vencer a su contrario, uno para poder seguir a cargo de aquel reino y poder vengarse de las hadas por aquella “traición” por otro lado, ella peleaba para poder librar a sus compañeras de aquella terrible bestia.
La batalla duro días y justo cuando el hombre parecía a punto de rendirse, un dios de aspecto idéntico aquella bestia, pero en lugar ser mitad cabra se parecía más a un león al que los años le habían pasado encima de mala gana, compartía aquellos pensamientos con él sobre la inutilidad de las femeninas.
Aquel dios se metió en la pelea arremetiendo contra ella, clavándole una lanza que tenía la punta cubierta de pétalos de rosa bañados en veneno en el pecho. Rápidamente el veneno tomo posesión de su cuerpo dejándolo inerte y poco a poco su cuerpo fue desintegrándose.

Todas las femeninas conmovidas y molestas con aquellos masculinos juraron sobre los restos de la mujer siempre defender a las mujeres de aquellas bestias a las que años después se les llamo de manera definitiva: hombres.

1 comentario:

  1. Me causó una gran emoción imaginar la historia y los personajes descritos en tu obra. ¡Excelente trabajo!

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